Cuidados y Mantención
La gigotea elegante debe
cuidarse con dedicación durante los primeros años de vida. Es recomendable mantenerlas
en un depósito de plástico, de loza o vidrio, con agua
fresca y sin aditivos. El depósito mínimo para albergar a 2 tortugas mide 60 cm. de diámetro y 25 cm. de profundidad.
El estanque de agua se entierra, para que su nivel superior esté a ras de suelo de manera que, cuando la tortuga disponga de la fuerza necesaria, saldrá del agua por si sola. Indispensable es la instalación en el agua, de una superficie levemente sumergida, que sirva de peldaño para para salir del estanque.
El agua se cambia cada 3 días y se limpia la superficie del receptáculo con una esponja áspera
y detergente para ropa, el que debe eliminarse por completo al final del aseo.
Lave mensualmente el caparazón de la tortuga con jabón
de tocador y con una escobilla de uñas frote suavemente
para
retirar el moho y la suciedad adherida.
Comportamiento de la Tortuga
Los tres
primeros años, es preferible confinar un área en torno al estanque de agua utilizando un cerco de madera con al menos 20 centímetros de alto. Es fácil perderlas. Constantemente tratarán
de burlar el cerco.
La tortuga
de agua dulce se mantiene activa casi todo el año, en lugares
de clima cálido, pero en climas más fríos y
durante el otoño-invierno hibernan, es decir, duermen
por unos tres meses o más. Lo hacen en cuevas barrosas, bajo tierra o en el agua.
Cuando
las tortugas son pequeñas y se encuentran fuera del
agua no deben
perderse de vista. Se esconden con facilidad.
Escarban rápidamente y desaparecen bajo la tierra.
La gigotea, dispone de gran fuerza en sus extremidades, camina
en forma rápida. Se puede decir que es curiosa (de hambre). Suele ingresar
a interiores. Se oculta en la sombra para dormir.
Ya adulta, cuando la temperatura se mantiene alta durante muchas horas, la tortuga permanece en el agua. Ocasionalmente se ubica a la sombra de arbustos y plantas para dormir. Las muy pequeñas deben sacarse del estanque diariamente para que tomen sol.
Medio Ambiente
Es muy importante entender
que la tortuga debe tener un lugar seco donde tomar baños de sol a diario.
Su salud general y la de su caparazón depende del calcio. La absorción de este último es facilitada por la presencia de vitamina D, generada por su mismo cuerpo cuando recibe radiación natural. Una caparazón sana,
lustrosa y dura se consigue con buena alimentación
y exposición constante a los rayos solares.
Como
todo reptil, estos animales son de sangre fría y necesitan
de calor externo para subir la temperatura de su cuerpo. La temperatura
del agua debe mantenerse entre los 20 y 28 grados centígrado
con un calentador de acuarios. Durante el verano las tortugas pueden
cohabitar, en el día, la piscina del hogar, pero de noche,
cuando se agregan aditivos al agua, es necesario retirarlas al estanque de
agua fresca.
La gigotea, denominada tortuga semiacuática, es eximia nadadora y ciertamente
debe disponer de un lugar donde
nadar libremente. Puede pasar mucho tiempo bajo el agua sin
respirar. Sobre todo cuando está dormitando.
Clima Frío
En invierno las tortugas hibernan por un período
aproximado de 4 meses. Durante este tiempo no se alimentan, sólo duermen. Si hibernan
en agua entonces, limpie el estanque y cambie el agua una
vez a la semana. La gigotea es dormilona
y es frecuente verla intentando hibernar más de una vez al año.
Considere que el frío deteriora la salud de la tortuga.
Mientras está hibernando, la temperatura del agua no debe bajar de los 12
grados centígrados.
Después del período de
hibernación, las tortugas mudan su piel y la cubierta de su
caparazón. De ella se desprenden pequeños
trozos de piel seca. Están en su época de crecimiento.
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